martes, 9 de febrero de 2016

Reducir cuota o importe al pagar la hipoteca

¿Qué es mejor, reducir la cuota o el importe total de la hipoteca?

Pagar menos por la hipoteca es el sueño de cualquier hipotecado, para ello existen fórmulas que nos permiten reducir el importe final del préstamo o la cuota mensual. Optar por una opción u otra atiende a diferentes necesidades. Sin embargo, aminorar la cuota de la hipoteca, en ocasiones, provoca un incremento del importe final del préstamo hipotecario. El comparador financiero HelpMyCash.com nos explica qué alternativa es mejor y cuándo es conveniente decantarse por una u otra.  

Pagar menos cada mes 

Rebajar el importe mensual de la hipoteca es el objetivo de aquellas personas a las que apremia contar con mayor liquidez cada mes. El endeudamiento excesivo, la reducción de los ingresos familiares o simplemente la disconformidad con la cuantía de la cuota son algunos de los motivos por los que se ejecuta esta opción.

Para reducir la cuota mensual existen varias opciones, aunque hay que tener en cuenta que alguna puede suponer un incremento del coste total del préstamo hipotecario:

Renegociar el interés: negociar con el banco la bajada del interés tiene un efecto inmediato en las cuotas y en el importe final. El coste de ambos se recorta, pero la entidad puede cobrarnos una comisión por novación (entre el 0 % y el 1 %) si figura en el contrato o exigirnos contratar algún producto extra (seguro de vida, plan de pensiones, etc.). Si el banco no acepta una novación, podemos intentar reducir el interés a través de una subrogación de hipoteca.
Amortizar la hipoteca: si tenemos un dinero ahorrado y decidimos adelantar el pago de la deuda, podemos amortizar plazo o cuota. Si optamos por lo primero, el coste de la hipoteca se reducirá, porque al disminuir el plazo se reducen también los intereses. Sin embargo, si amortizamos cuota, pagaremos menos cada mes pero el precio final de la hipoteca será el mismo. Si nuestra hipoteca cuenta con una comisión por amortización anticipada, ésta será del 0,50 % los cinco primeros años y del 0,25 % a partir del sexto.
Carencia de capital: consiste en reducir la cuota mensual o directamente dejar de pagarla durante un plazo. La carencia de capital consiste en pagar únicamente intereses durante un tiempo (normalmente tres años como máximo). Tras la finalización de la carencia parcial, el capital pendiente será el mismo, pero el plazo aumentará, por lo que el importe total de la hipoteca también crecerá.
Antes de negociar con el banco algunas de estas fórmulas, podemos hacer números y calcular cuál será la nueva cuota mensual resultante, para ello podemos utilizar una calculadora de hipoteca online.


Reducir el importe total

Rebajar el interés de la hipoteca, mediante una novación o a través de una subrogación, además de un aminoramiento de las cuotas produce un abaratamiento del importe final. Sin embargo, como ya hemos visto, tanto la carencia de hipoteca como la amortización de cuota no rebajan el precio total de la hipoteca. 

Si el objetivo que nos mueve a rebajar el coste total de la hipoteca es meramente ahorrativo y no está relacionado con la necesidad de disponer de mayor liquidez cada mes, porque contamos con ahorros suficientes, la mejor alternativa es amortizar plazo.

Esta opción implica menos tiempo para devolver la deuda, lo que significa menos intereses. De esta forma, el importe de nuestro préstamo hipotecario se verá reducido, aunque pagaremos la misma cuota, pero durante menos meses. 

Conclusiones
1. La mejor opción es intentar reducir el importe final de la hipoteca, si esto además implica una rebaja de las cuotas mensuales, mucho mejor. 
2. La carencia reduce la cuota, pero no el importe total. Cuando atravesemos una dificultad económica puntual, evidentemente la urgencia determina intentar reducir la cuota, aunque en ciertas ocasiones provoque un encarecimiento de la hipoteca a largo plazo.
3. Amortizar el plazo genera ahorro. Si disponemos de ahorros suficientes, lo ideal es amortizar plazo e incluso amortizar totalmente la hipoteca si nuestra situación financiera nos lo permite. De esta forma, pagaremos menos intereses y ahorraremos en el pago. 

viernes, 5 de febrero de 2016

El acceso al crédito en las pymes

El 30 % de las pymes con necesidades de financiación no pudieron acceder al crédito en 2015

Alrededor de 200.000 pequeñas y medianas empresas que tenían necesidades de liquidez no tuvieron acceso al crédito durante la segunda mitad del pasado año. Una cifra alarmante, ya que, según el primer Informe sobre situación de las pymes en relación con la financiación ajena de SGR-Cesgar, “si estas compañías hubieran contado con liquidez, podrían haber creado 500.000 puestos de trabajo”. 

En diciembre de 2015, las pymes suponían el 99 % del total de las empresas con asalariados. Del total de las compañías españolas, 1.282.486 eran pymes de entre uno y 249 trabajadores que dieron trabajo a más de 7 millones y medio de asalariados, mientras que únicamente 4.079 tenían más de 250 empleados. Eso sí, contaban con más de 4 millones y medio de personas en sus filas. 

¿Por qué deniegan el crédito?

Según el estudio de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca, la causa principal de que casi un tercio de las compañías que necesitaban financiación para empresas no la consiguieran fue porque, directamente, ni siquiera intentaron conseguirla. Alrededor del 15,4 % de las empresas encuestadas no llegaron a solicitar financiación. El segundo caso mayoritario que justifica el fracaso al acceder al crédito fue que la entidad prestamista denegó la solicitud (6 %) o que aún no ha resuelto el proceso (3,7 %).
Parece ser que, además, una de las principales razones de que los bancos denegasen las líneas de crédito a las pymes fue que muchas de ellas no contaban con las garantías necesarias. 
3 trucos para facilitarnos el acceso al crédito
Es importante conocer los requisitos que exige cada entidad y analizar si los cumplimos. En caso contrario, cualquier solicitud será sinónimo de perder el tiempo. Es importante también presentar toda la documentación en orden. De hecho, en un 71,7 % de las veces en las que una entidad bancaria denegó un crédito a una pyme durante los últimos seis meses influyó el hecho de que no se presentaran unas cuentas adecuadas, según, una vez más, el estudio de CESGAR.

En segundo lugar, vale la pena analizar detenidamente las necesidades de circulante que tiene la empresa y su capacidad de endeudamiento. Debemos ser capaces de medir y evaluar correctamente la capacidad de endeudamiento de nuestra empresa, ya que estar sobreendeudados puede perjudicarnos sobremanera y, además, pedir más dinero de la cuenta puede ser motivo de rechazo por parte del banco, señalan desde el comparador de productos financieros HelpMyCash.com

Por último, ante las dificultades para acceder al circuito oficial del crédito, dominando por los bancos, se pueden considerar otras vías cada vez más populares como el equity based crowdfunding, el P2P lending, los business angels, el capital riesgo o las financieras que permiten conseguir líneas de crédito a través de Internet. Es el caso de Spotcap que ofrece hasta 100.000 euros en 24 horas con un plazo de amortización de hasta 12 meses, un tipo de interés desde el 0,5 % mensual y una comisión a partir del 1 % que se paga únicamente los dos primeros meses. Al ser una línea de crédito, solo se pagan intereses por la parte del dinero que se utilice. Para solicitarla es necesario tener un negocio registrado en España que facture al menos 50.000 euros anuales y que tenga una vida de como mínimo 12 meses.

Otra compañía de referencia en España, Iwoca, también permite conseguir financiación en 24 horas a través de Internet, aunque en este caso de como mucho 50.000 euros a devolver en un máximo de seis meses. Los intereses son del 3,5 % mensual y no tiene comisiones. Los requisitos de acceso son tener una empresa en España con al menos seis meses de vida.

martes, 2 de febrero de 2016

Cómo evitar el impago de tu hipoteca

5 alternativas para evitar el impago de la hipoteca

Las condiciones económicas de una familia pueden cambiar a lo largo de la vida de la hipoteca.  Las mismas garantías que empujan a una pareja a hipotecar sus próximas décadas en el pago de una vivienda pueden volverse en su contra al cabo de los años.  Atravesar un bache económico a causa de la pérdida del empleo o por otras razones, repercutirá en el pago de la cuota hipotecaria. Sin embargo, si nos anticipamos al problema y actuamos con previsión, podremos capear el temporal y no perder la hipoteca negociando alternativas de pago con el banco.

Según la guía gratuita de HelpMyCash.com sobre qué hacer cuando no se puede pagar la hipoteca, existen 5 opciones para evitar el impago del préstamo hipotecario. 

1. Ampliación de plazo
Cuando tengamos el menor aviso de que nuestra economía puede empeorar debemos acudir a nuestro banco y comentarle nuestra situación para encontrar soluciones que nos permitan no perder la vivienda y al banco cobrar su deuda. Entre las diferentes alternativas podremos ampliar el plazo.
Al incrementar el plazo de nuestro préstamo hipotecario conseguiremos reducir la cuota mensual, aunque para eso el importe de la hipoteca aumentará, ya que se incrementarán los años durante los que tendremos que devolver la deuda.
2. Carencia hipotecaria
La carencia puede ser la solución cuando se atraviesan dificultades económicas puntuales, pero nunca puede convertirse en un recurso habitual. Esta práctica nos permite dejar de pagar la hipoteca o parte de ella durante un tiempo, pero tras la carencia el importe a devolver se incrementa. Podemos distinguir dos tipos de carencia:
Carencia parcial: durante el tiempo que se pacte con el banco (suele ser como máximo de 3 años) solo pagaremos de la cuota la parte proporcional a los intereses o al capital. Si solo abonamos los intereses, a la conclusión de la carencia de capital, seguiremos debiendo el mismo capital al banco.
Carencia total: nos permite dejar de pagar la hipoteca durante un período de tiempo determinado. Tras la finalización del plazo de carencia, seguiremos debiendo el mismo capital, pero los intereses aumentarán porque el plazo se incrementa.

3. Reunificación de deudas
Si nos hemos endeudado demasiado y no podemos hacer frente al pago de la hipoteca, podemos agrupar las diferentes deudas (préstamo personal, hipoteca, tarjeta de crédito, etc.) en un único préstamo con garantía hipotecaria, con un único interés y con un plazo más largo.
Pero debemos tener en cuenta que esta es una solución muy cara, que conlleva unos gastos que se incluirán en el importe total de la deuda. Por lo que si fallamos en el pago de alguna de estas cuotas acabaremos perdiéndolo todo, no solo la vivienda.
4. Alquilar o vender la vivienda
Si no es posible llegar a un acuerdo con el banco y sacar adelante alguna de estas opciones, tendremos que adoptar otra decisión como alquilar o vender el inmueble. En realidad, antes de comenzar a acumular impagos es mejor deshacernos del problema. 
Si disponemos de algún familiar que pueda acogernos mientras atravesamos estos malos momentos económicos, la opción indicada sería alquilar el inmueble para seguir pagando la hipoteca con lo que percibamos del alquiler.
Sin embargo, si no disponemos de esta posibilidad podemos plantearnos la venta de la vivienda. Aunque, esta opción tiene un inconveniente, y es que el valor de la vivienda actual está muy por debajo que hace unos años, por lo que si vendemos la vivienda, lo haremos por un precio bastante inferior.
5. Solicitar la dación en pago
 La dación en pago es un recurso al que acudir cuando los demás pasos no han dado sus frutos; sin embargo, conseguir la dación en pago en nuestro país no es tan fácil ya que no es obligatoria por contrato. Actualmente solo la Hipoteca Sin Más de Bankinter incluye la dación en pago en el contrato hipotecario. Por lo tanto, para conseguirla debemos o bien negociarla con el banco o bien cumplir una serie de requisitos:
Todos los miembros de la familia en paro y no disponer de otros bienes.
Debe ser la única vivienda en propiedad.
El importe de la hipoteca no puede superar los 200.000 euros.
La hipoteca no ha de tener avalista.
No debe estar en proceso de ejecución.
La vivienda no debe estar gravada con cargas posteriores

viernes, 29 de enero de 2016

Por qué rechazan tu petición de préstamo

¿Por qué me han denegado un préstamo? 7 razones por las que pueden rechazar tu solicitud

Una de las principales dudas que nos asaltan cuando queremos solicitar financiación es si nos concederán el préstamo. Si bien es cierto que el crédito bancario se ha vuelto a reactivar (durante el pasado mes de noviembre el importe de los créditos al consumo aumentó un 22 % con respecto al mismo mes del pasado año), las condiciones de acceso no son aptas para todos los prestatarios y son muchos los solicitantes que ven como la entidad deniega su solicitud. 

Según  el comparador de préstamos HelpMyCash.com, “las razones para que un banco deniegue una solicitud de crédito son muchas y dependerá de los criterios que aplique cada entidad; sin embargo, aspectos como el historial crediticio, la capacidad de generar ingresos y los ahorros son clave a la hora de conceder financiación”. He aquí siete razones que pueden influir negativamente en la decisión del banco:

1. Falta de relación con la entidad
Si no hay una relación previa con la entidad, será más difícil que nos abra las puertas del crédito. Por lo general, los bancos están más predispuestos a prestar a aquellos clientes con los ya tienen una relación anterior (en algunas entidades es requisito indispensable) que a un cliente al que no conocen de nada. Así que si necesitamos liquidez, no está de más preguntar primero a nuestra entidad habitual. Si somos buenos clientes y nos quieren retener, quizá nos ofrezcan alguna oferta interesante.
2. Demasiado joven o demasiado mayor
Aunque no lo parezca, la edad del solicitante influye en la solicitud. Ser demasiado joven o superar cierta edad puede ser sinónimo de rechazo a la hora de solicitar financiación. Por lo general, los bancos suelen tener reparos en prestar a los más jóvenes, ya que el riesgo es mayor debido a su posible falta de experiencia y la inestabilidad del mercado laboral; por otra parte, los mayores también lo tienen más difícil, ya que la cercanía de la jubilación, en la que los ingresos se reducen, y un presumible aumento de los problemas de salud suelen echar para atrás a las entidades de crédito.
3. Inestabilidad laboral e ingresos esporádicos
Si no tenemos una situación laboral que presuponga que podremos generar los ingresos adecuados para hacer frente al crédito, difícilmente conseguiremos un préstamo del banco. Un contrato indefinido, un mínimo de tiempo en la misma empresa y unos ingresos acordes al préstamo que queremos solicitar serán valorados positivamente por el banco. Por el contrario, una situación laboral inestable y unos ingresos esporádicos o demasiado bajos en relación a la cuota del préstamo es probable que ahuyenten a la entidad.

4. Sin ahorros a la vista
Los bancos valoran la capacidad de ahorro de los prestatarios. Además de ser sinónimo, por lo general, de una buena planificación financiera y de que los gastos no superan los ingresos, tener ahorros nos permite disponer de un “cojín” para que, en caso de que nuestra situación cambie, poder hacer frente a las letras del préstamo. 
5. Nivel de endeudamiento elevado
Los expertos recomiendan no dedicar más del 35 % de nuestros ingresos a satisfacer deudas. Esto significa que si ganamos 1.000 euros mensuales, no deberíamos dedicar más de 350 euros a abonar las cuotas del préstamo. Menos aún si ya tenemos otras deudas vigentes. Estar sobreendeudados influenciará negativamente nuestra solicitud. Los bancos pueden consultar la base de datos del CIRBE para saber qué préstamos tenemos vigentes y valorar así nuestro nivel de endeudamiento.
6. Historial de impagos 
Los bancos no quieren entre su base de clientes a los malos pagadores. Antes de aprobar cualquier solicitud, el banco revisará si nuestro nombre está en Asnef, el registro de morosos más conocido de España. Si aparecemos en “la lista negra”, ya podemos despedirnos, la repuesta a nuestra solicitud será “no”. ¿Y si la razón es una deuda de 50 euros que no reconocemos con una compañía que no tiene nada que ver con el sector bancario? Lo más probable es que la respuesta siga siendo “no”. En cualquier caso, son muchas las financieras privadas que conceden préstamos con Asnef para clientes con impagos a sus espaldas.
7. Ausencia de garantías 
¿No tenemos avalista? ¿Ningún inmueble en propiedad para poner como garantía? La falta de avales o garantías pueden dificultar el acceso al crédito; no obstante, no es una razón determinante para que nos digan que no. De hecho, los préstamos personales se diferencian de los hipotecarios porque no hay un bien concreto sobre el cual el banco pueda ejercer su derecho en caso de impago, sino que el titular responde con sus bienes presentes y futuros, sin establecer nada en concreto.

martes, 26 de enero de 2016

Se puede repetir la burbuja inmobiliaria

¿Se puede repetir la burbuja inmobiliaria de 2008?

Hace tiempo que escuchamos como los bancos han vuelto a prestar dinero. Además, según la agencia comunitaria de estadística Eurostat, el valor de la vivienda en España ha aumentado un 4,5 % durante el tercer trimestre de 2015 y las hipotecas para financiar la adquisición son mucho más baratas que en los últimos años. A muchos les suena el escenario y lo comparan con el principio a la burbuja inmobiliaria que estalló en 2008. Entonces, ¿estamos ante una segunda burbuja inmobiliaria? ¿Repetiremos los errores que cometimos hace 8 años? El comparador financiero HelpMyCash.com nos trae las claves para entender el mercado inmobiliario actual. 

Sin riesgo a una nueva burbuja, de momento

Desde el comparador señalan que lo más probable es que no nos encontramos ante una nueva burbuja inmobiliaria y que esta no se repetirá ni a corto ni a medio plazo. Así que de momento podemos estar tranquilos porque no hay riesgo de que la economía vuelva a estallar. 

La principal razón es que el mercado hipotecario actual es mucho más sano que el que teníamos antes de que llegara la crisis económica. Ya no todo el mundo puede convertirse en propietario y mucho menos, acceder a una hipoteca. Los bancos exigen un mínimo de solvencia, con ahorros e ingresos estables. Tanto entidades como clientes son conscientes de que no se pueden arriesgar a perder su hogar por no poder pagar la hipoteca. 

Sin embargo, lo que se conoce como burbuja forma parte de los ciclos de las finanzas, por lo que no se puede negar al 100 % que a largo plazo, cuando nos olvidemos de lo que ocurrió en 2008, nos veamos inmersos en otra. 

Se acabaron las hipotecas tóxicas

Los motivos que nos condujeron a la burbuja inmobiliaria y la consecuente crisis económica son varios. Una de los principales factores fue que no existía una barrera de entrada para conseguir una hipoteca. Los intereses estaban por los suelos y la única forma que tenían los bancos de asegurarse muchos ingresos era concediendo muchos préstamos hipotecarios
Además, se trataba de hipotecas con un riesgo muy alto, ya que la financiación solía ser superior al 100 % del precio de la vivienda y los que accedían a ellas dedicaban más de la mitad de su sueldo a pagarla. 
De sobra conocemos las consecuencias. Así que, todos los que quieran una hipoteca ahora deberán aportar ahorros de más del 30 % del valor de la vivienda y nunca destinar más del 30 % de los ingresos mensuales a pagar las cuotas.

Cambio de tendencias
España se caracteriza por ser un país de propietarios, pero después de la crisis económica los contratos de alquiler han ido ganando terreno. Según datos de Arrenta, ya representan el 41,7 % los jóvenes que prefieren vivir de alquiler. Además, las hipotecas que hoy en día nos parecen muy baratas, no lo son tanto como las que se firmaban antes de la crisis.
HelpMyCash.com opina que ahora es un buen momento para comprar, ya que tanto la vivienda como las hipotecas se comercializan a precios bajos.

viernes, 22 de enero de 2016

Préstamos personales más baratos en las entidades online

Los préstamos personales más baratos, en manos de las entidades online

Noviembre fue un buen mes para los créditos. El importe de los préstamos personales concedidos a las familias alcanzó los 1.889 millones de euros, un 5,8 % más que en octubre y un 22,1 % más que durante el mismo mes del pasado año, según los datos publicados por el Banco de España. Los créditos al consumo que mayor crecimiento han experimentado de un año a otro son los préstamos con un plazo de más de un año y hasta 5 años, dentro de los cuales se incluyen los préstamos a tipo fijo con esa duración y los préstamos de interés variable con un período de fijación del tipo inicial comprendido entre uno y 5 años.

Pero no sólo ha aumentado su importe, sino que el precio de los préstamos personales ha bajado. Si se compara la TAE de los créditos de noviembre con los de octubre, la bajada ha sido de 0,35 puntos porcentuales y de 1,07 puntos si se compara con la que tenían el  mismo mes de 2014. 

Préstamos virtuales por debajo de la media 

El coste de los préstamos personales no se ha abaratado tanto como podía pensarse, teniendo en cuenta que los tipos de interés oficiales están en mínimos históricos, al 0,05 %. Algo que sí ha afectado y mucho a la rentabilidad de los depósitos que durante ese mismo mes tuvieron un tipo medio ponderado del 0,40 %.

Lo que sí es cierto es que durante 2015 el grifo del crédito ha vuelto a gotear y son muchas las entidades que han lanzado propuestas competitivas para destacar por encima del resto. Más allá de las cifras oficiales, los particulares pueden conseguir financiación desde el 5 % TAE. De hecho, los mejores préstamos personales de 2016 oscilan entre el 5 y el 8 % TAE. Lo curioso es que muchos de ellos pueden contratarse a través de Internet. 

Si por algo destaca la banca online y los establecimientos privados de crédito es por el catálogo de productos con ventajas por encima de la media (rentabilidades más altas de lo habitual en los depósitos y créditos más baratos) y por su política de cero comisiones que es un buen gancho para captar nuevos clientes. Al fin y al cabo, la diferencia entre contratar un préstamo con comisiones y otro sin ellas puede suponer un ahorro de varios cientos de euros, señalan desde el comparador de préstamos HelpMyCash.com.

Entre los establecimientos privados de crédito destacan Cofidis y Cetelem. Sus principales ventajas son que no imponen comisiones, que no requieren cambiar de banco y que no exigen la contratación de productos vinculados, algo que sí suele ocurrir en la banca tradicional. Cofidis comercializa el llamado Crédito Proyecto para múltiples finalidades con un tipo de interés de partida del 4,95 %  y una TAE desde el 5,06 %. Permite conseguir hasta un máximo de 15.000 euros a devolver en hasta 6 años. El interés final así como el importe y el plazo máximo dependerán de la finalidad del préstamo.
Cetelem, por su parte, tiene un tipo de interés mayor (TIN mínimo del 6,95 % y TAE mínima del 7,18 %), pero permite conseguir más dinero, concretamente hasta 30.000 euros a devolver en 8 años. 
Entre la banca online destaca ING Direct, Uno-e y Openbank. Las condiciones del Préstamo Naranja de ING Direct son similares a las de Cetelem (interés del 6,95 % y TAE del 7,18 %). En este caso, se admiten solicitudes de entre 6.000 y 40.000 euros a devolver en hasta 7 años. No exige contratar productos vinculados, no tiene comisiones y no requiere ni siquiera domiciliar la nómina en la entidad. 
En Uno-e, entidad perteneciente a BBVA, el tipo de interés es menor que en la entidad holandesa. Un 6 % TIN y una TAE mínima del 6,94 %. El importe va desde los 1.800 hasta los 30.000 euros con un plazo máximo de amortización de 5 años. En este caso, el préstamo está reservado para clientes con una antigüedad de al menos 3 meses y es necesario tener la nómina o 3 recibos domiciliados. Tiene una comisión de apertura del 1,75 % con un mínimo de 72 euros. 

El banco online del Grupo Banco Santander también ofrece financiación por debajo de la media. El Crédito Preconcedido de Openbank tiene una TAE máxima del 8 %. No tiene comisiones y al ser una línea de crédito el cliente solo paga por el dinero que utiliza, por lo que es una buena opción si se quiere disponer de un “cojín” financiero. Los clientes con una nómina de al menos 900 euros en la entidad podrán solicitar un importe equivalente a sus haberes, con un máximo de 12.000 euros, mientras que los clientes que tengan fondos, depósitos o valores por valor de al menos 12.000 euros podrán solicitar hasta 3.000 euros.

miércoles, 20 de enero de 2016

Fallecimiento del titular de la hipoteca

¿Qué pasa con la hipoteca si fallece el titular?

Perder a un familiar supone un duro golpe a efector personales. Además, a esto se le suma la gran cantidad de trámites y gestiones que debemos llevar a cabo. Si el familiar tenía contratada una hipoteca con el banco, es necesario saber qué ocurrirá con esta deuda, en caso de que seamos herederos. El comparador HelpMyCash.com resuelve 5 de las dudas más frecuentes sobre cómo tramitar una hipoteca cuando fallece el titular. 

1. ¿Qué deberíamos hacer primero?

El comparador advierte de que lo primero que deberíamos hacer es notificar al banco de la situación, ya que las cuotas de la hipoteca seguirán a cargo de la cuenta asociada del titular de la hipoteca y no se podrá cambiar mientras no se haga el cambio de nombre. 

2. ¿Quién seguirá pagando la hipoteca?

Debemos saber que, cuando alguien fallece, los herederos no solo reciben los bienes y derechos sino que además, las obligaciones y cargos (como podría ser la hipoteca). Sin embargo, según el Código Civil, la herencia es un derecho y no una obligación, así que los herederos pueden renunciar a ella. Si el fallecido tenía abierta una hipoteca, los herederos disponen de tres opciones respeto a la herencia de ésta: 
Aceptar la herencia, junto con la hipoteca y el resto de deudas pendientes.
Si no nos vemos capaces de hacer frente a la hipoteca del fallecido, podemos rechazar la herencia por completo. 
Aceptar la herencia a beneficiario de inventario. En ese caso, los herederos recibirán la parte restante de la herencia tras haber pagado la hipoteca.

3. ¿Qué ocurre si existen dos titulares o un aval?

Este punto puede llegar a ser más complicado, ya que dependerá del tipo de las condiciones firmadas en relación con el avalista o el segundo titular.
Si la hipoteca tenía dos titulares, se considera que el 50 % de la deuda lo asumirán los herederos (o el porcentaje correspondiente dependiendo del número de titulares). Si los herederos deciden rechazar toda la herencia, el cotitular de la hipoteca deberá asumir toda la responsabilidad del préstamo hipotecario. 
En cuanto a la figura del avalista, hay que saber que no desaparece en caso de que el titular de la hipoteca fallezca. Si los herederos han aceptado la hipoteca, seguirá siendo avalista de ésta hasta que la deuda quede totalmente pagada. En caso de que los herederos rechacen la herencia, la responsabilidad del avalista dependerá del contrato, qué puede ser diferente en cada hipoteca.  

4. ¿Qué debe hacer el banco? Trámites y protocolo

Cada banco tiene un protocolo de actuación diferente en estos casos. De forma genérica, los documentos que se deberán entregar son: 
Certificado de defunción
Certificado de las últimas voluntades
Testamento o declaración de herederos
Escritura de adjudicación de la herencia
Certificado de pago del impuesto de sucesiones. 
Escritura pública de renuncia, en caso de que los herederos no acepten la herencia. 
Con toda la documentación en mano, el banco entregará la información sobre todos los productos que el fallecido tenía contratados con la entidad.

5. ¿Qué parte de la hipoteca cubrirá el seguro de vida?

La mayoría de hipotecas exigen contratar además, un seguro de vida vinculado. Hay que revisar las condiciones de cobertura del seguro para averiguar si se hará cargo de una parte de la hipoteca o de su totalidad. Para eso, deberemos entregar la documentación relativa tanto a la aseguradora como al banco.

Si te has quedado con dudas sobre cómo gestionar las cuentas de un fallecido, puedes descargarte una guía gratuita elaborada por los expertos de HelpMyCash. Allí encontrarás más información que te puede ahorrar tiempo, dinero y disgustos tras el fallecimiento de un ser querido.